El tema de esta semana nos lo propone Lita y no es otro que “La vida”. Tema complicado, pues realmente ¿qué es la vida? Biológicamente es la facultad de algunos seres físicos de nacer, crecer, reproducirse y morir. Pero la vida es más, mucho más. He estado buscando por la red definiciones de vida y me quedo con una del gran John Lennon: “La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes.”
Empezamos en este mundo llorando, esto es una señal de lo que nos espera. Sí ya se que es una visión un tanto pesimista de las cosas, pero como decía el sabio, un pesimista es un optimista bien informado. En cuanto empezamos a crecer no paramos de dar problemas a los padres, pequeños problemas casi siempre, pero problemas al fin y al cabo. Pero de niños somos felices, solamente jugamos y disfrutamos, también tenemos nuestros disgustos, pues nos suceden unas cosas duras que no sé cómo somos capaces de superarlas. Se nos rompe un muñeco, nuestro hermano nos destroza nuestro juguete favorito… Cuando somos mayores nos parecen chorradas claro, pero explícale a un niño tus problemas con la hipoteca, que a él eso también le parecerá una chorrada. En cualquier caso esos grandes disgustos que nos provocan llantos desbocados, de los que acaban con gran cantidad de mocos, se pasan rápidamente, solamente se necesita que uno de tus padres te coja en brazos y te de un beso, se pasa enseguida (ojalá pasase lo mismo con los problemas de adulto).
Llegamos a la adolescencia, ufffff, aquí sí que hacemos sufrir a los padres, lloramos por la pérdida de nuestro primer amor, nuestro primer rechazo…, pero seguimos disfrutando, pues en esta etapa de la vida todo se vive a lo grande. Quizás sea la época más feliz de la vida de la mayoría, al menos en mi caso sí lo fue (hasta ahora espero), aunque también es una de las etapas en la que se producen más suicidios. Luchamos por hacernos grandes rápidamente, craso error, pero empezamos a fumar para parecer mayores, las chicas comienzan a maquillarse para no parecer niñas, y el primer chico de la panda que se afeita o tiene pelo en el pecho ya es un HOMBRE.
Aquí os dejo la primera canción del día. Es de un genio, o le amas o le odias, Enrique Bunbury. La canción se llama “De mayor”, y en ella hace referencia precisamente a esto último que acabo de comentar, las prisas por hacernos mayores, para luego darnos cuenta del error cometido. Es una de mis canciones favoritas, de este gran músico zaragozano.
Cuando era pequeño me enseñaron
a perder la inocencia gota a gota
¡qué idiotas!
Cuando fui creciendo aprendí
a llevar como escudo la mentira
¡que tontería!
De pequeño me enseñaron a querer ser mayor
de mayor quiero aprender a ser pequeño
y así cuando cometa otra vez el mismo error
quizás no me lo tengas tan en cuenta
Me atrapó el laberinto del engaño
con alas de cera me escapé
para no volver
Cerca de las nubes como en sueños
descubrí que a todos nos sucede
lo que sucede
De pequeño me enseñaron a querer ser mayor
de mayor voy a aprender a ser pequeño
y así cuando cometa otra vez el mismo error
quizás no me lo tengas tan en cuenta
Pero llega un momento, en el que realmente dejamos de ser niños para convertirnos en esa horrible palabra, adultos. A partir de ese momento no es que todo sea malo, pero casi. Los problemas aumentan a medida que cumples años y las alegrías se reducen según avanza nuestra edad. La hipoteca, los niños, el coche, el trabajo, la pareja, los padres…, además de que nos damos cuenta de cuanto nos engaña papá estado, la iglesia ya no es un refugio sino una causa más de cabreo, la política, el fútbol, todo nos supone un quebradero de cabeza en mayor o menor medida. Encima en muchos casos nos damos cuenta de que no hemos llegado a nada, bien en el aspecto profesional, bien en el personal, o lo que es peor, en ambos. Ya sé, ya sé que esto me está quedando que dan ganas de volarse la tapa de los sesos, pero así es como veo esto.
Pero como ésto me está quedando muy deprimente, voy a poner una canción de la vida, que aunque su autor no es muy santo de mi devoción, al menos es una canción muy pegadiza y con un ritmo que da gusto, vamos, que estoy en el curro y no puedo evitar que se me muevan los pies jajaja.
http://video.google.com/videoplay?docid=6259183303744345505
Huele a aire de primavera
tengo alergia en el corazón
voy cantando por la carretera
de copiloto llevo el sol.
Y a mi no me hace falta estrella
que me lleve hasta tu portal
como ayer estaba borracho
fui tirando migas de pan
Voy camiando por la vida, sin pausa, pero sin prisas
procurando no hacer ruido, vestio con una sonrisa, sin complejo ni temores,
canto rumbas de colores
y el llorar no me hace daño siempre (y) cuando tu no llores
Y el milindri a mi me llaman
en el mundillo calé
porque al coger mi guitarra
se me van solos los pies.
Y este año le pido al cielo ( ay vámonos)
La salud del anterior.
No necesito dinero,
voy sobrao en el amor.
Voy camiando por la vida, sin pausa, pero sin prisa
procurando no hacer ruido, vestio con una sonrisa, sin complejo ni temores
canto rumbas de colores
y el llorar no me hace daño siempre (y) cuando tu no llores ayy
Y no quiero amores, no correspondidos
no quiero guerras
no quiero amigos
que no me quieran sin mis galones
No me tires flores
Ni falsas miradas de inexpresión
que no dicen nada
del corazón que me las propone
Porque voy camiando por la vida, sin pausa, pero sin prisas
procurando no hacer ruido, vestio con una sonrisa, sin complejo ni temores
canto rumbas de colores
y el llorar no me hace daño siempre (y) cuando tu no llores ayy
Pero bueno, van pasando los años, vas viendo como se van tus abuelos, como se van tus padres, empiezan los achaques, algún amigo quizás también se vaya, y las alegrías cada vez son menos. Todavía no soy viejo, tengo 34 años, pero imagino que según vayas envejeciendo irás asumiendo que no vas a vivir para siempre. A mi este tema me pone los pelos como escarpias, no porque quiera vivir eternamente, que eso no creo que lo soportase nadie, sino porque tengo tantos sueños, tantas cosas por hacer, tanto amor que quiero dar, tanto amor que espero recibir…, que me da miedo que se termine mi vida sin haber hecho todas esas cosas.
Por eso para terminar os voy a dejar una canción del maestro José María Sanz Beltrán, Loquillo. Esta canción pertenece a un álbum publicado en 1994 junto a Gabriel Sopeña, gran cantautor aragonés. Disco en el que cada canción se basa en un poema, altamente recomendable, aunque muy separado de su etapa de Rock & Roll. El álbum se llama “La vida por delante” y la canción “No volveré a ser joven”, del poeta Jaime Gil de Biedma tío de Dª Esperanza Aguirre (la Espe), aunque os recomiendo que le echéis un vistazo a su biografía, si su sobrina lo supiera….
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
como todos los jóvenes yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
















