En el siglo XII se fundó la “Santa” Inquisición en el Languedoc, al sur de Francia, llegando a España (a Aragón más concretamente) en el siglo XIII, para desaparecer en el siglo XIX.

Pero parece que éstos tiempos estan volviendo. Algunos países musulmanes hace tiempo que tienen como delito la blasfemia (Irán por ejemplo), pero ahora esta “plaga” llega al “mundo civilizado”, a occidente y concretamente a Irlanda

Desde la 0:00 del 1 de enero de 2010 si en Irlanda se nos ocurre blasfemar, la nueva ley nos puede llegar a castigar con hasta 25.000 € de multa. Creo que no hay calificativos para tamaña absurdez. Vamos a ver, imaginemos que estamos clavando un clavo, nos golpeamos en el dedo (soy muy torpe lo sé) y sueltas la típica frase “me cago en Dios” (que por cierto yo no utilizo). Bueno, pues aparte de un moratón en el dedo, la torpeza nos puede salir por un ojo de la cara, increíble.
Numerosos colectivos ateos irlandeses han puesto el grito en el cielo, y con razón. Según Michael Nugent, uno de los líderes de la campaña, la ley: “Es absurda porque las leyes religiosas medievales no tienen sitio en una moderna república secular donde las leyes criminales deben de proteger a la gente y no a las ideas. Y es peligroso porque incentiva la indignación religiosa, y porque estados islámicos encabezados por Paquistan están ya usando la redacción de la ley irlandesa para promover nuevas leyes contra la blasfemia a nivel de la ONU”. Incluso han creado una web blasphemy.ie para extender y dar a conocer su protesta.
Una de las primeras medidas que ha tomado este grupo ha sido difundir 25 frases
atribuidas a personajes famosos tales como Mark Twain, la cantante Bjork, Benedicto XVI y hasta los mismísimos Jesucristo y Mahoma y que habrían sido constitutivas de delito según la nueva ley. Por ejemplo, Jesús se autoproclamó hijo de Dios, y eso para los judíos es blasfemia, por lo que curiosamente Jesucristo sería multado, impresionante. Y qué decir con las manifestaciones del Papa Benedicto XVI realizó en 2006 sobre el Islam Me parece que estamos cruzando una delgada línea en la que todo se quiere prohibir, todo se quiere controlar, sobretodo las cosas tontas, porque eso sí, tú pega a tu mujer y búrlate de las órdenes de alejamiento, que entonces un juez la obligará a que comparta la custodia de vuestros hijos. Una cosa tengo clara, cuando el PP vuelva a gobernar (que lo hará pronto con todo el dolor de mi corazón), no descartéis que se haga en España algo parecido, porque tendrán que devolver a la Iglesia todo lo que ésta está haciendo contra ZP en la actual legislatura.









